Comunicado. Gilberto Tomazoni, consejero delegado global de JBS, afirmó durante el Bradesco BBI Agro Summit celebrado en São Paulo (Brasil), que la industria alimentaria mundial atraviesa un cambio estructural hacia la nutrición de precisión, impulsado por la demanda de alimentos con mayor funcionalidad y calidad nutricional.
Tomazoni intervino junto a Pedro Fernandes, socio de McKinsey & Company, con la moderación de Henrique Brustolin, de Bradesco BBI. El directivo explicó que la proteína ya no se valora solo por su capacidad de saciar o desarrollar masa muscular, sino también por su composición, digestibilidad, perfil de aminoácidos y potencial funcional.
"Vemos un cambio estructural que va a afectar a todo lo que entendemos como alimentación. Está produciéndose un redescubrimiento de la proteína como inductora de salud; el consumidor ya no se fija solo en la proteína, sino en su perfil de aminoácidos", declaró Tomazoni.
En el panel también se abordó la influencia de los medicamentos análogos del GLP-1 en los hábitos de consumo en Brasil, un fenómeno que, según Tomazoni, acelera esa misma transformación hacia una mayor atención de los consumidores a la salud y la calidad nutricional de los alimentos.
Esta demanda ha llevado a JBS a invertir en biotecnología e investigación y desarrollo para ampliar las aplicaciones de la proteína, mediante procesos como la hidrólisis y la identificación de péptidos bioactivos, con el objetivo de transformar las materias primas de la cadena productiva en ingredientes de mayor valor añadido.
Entre las iniciativas citadas figuran JBS Biotech, centro de innovación en Florianópolis (Brasil) dedicado a la ciencia aplicada a la cadena productiva, y Genu-in, filial de JBS Novos Negócios especializada en péptidos de colágeno y gelatina para alimentación, bebidas, suplementos y productos funcionales.
Tomazoni insistió en que el crecimiento de la demanda debe ir acompañado de mejoras de productividad. "No se puede trasladar costes al consumidor con el argumento de la sostenibilidad; la clave es aumentar la productividad con tecnología, escala e innovación para reducir costes", afirmó.
El directivo vinculó esta agenda con la seguridad alimentaria global, convertida en asunto de Estado tras la pandemia, y destacó el papel de Brasil por su capacidad productiva y su complementariedad con mercados no autosuficientes. "Brasil es el socio ideal para complementar esa oferta", concluyó.
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