Cargill refuerza su capacidad de procesamiento de girasol con inversión multimillonaria en Francia

Comunicado. Cargill reforzó su posición como uno de los principales procesadores de girasol de Europa Occidental con una inversión de 150 mdd para modernizar su planta actual en Saint-Nazaire, en Francia. Esta inversión permite a la planta pasar de la producción actual de harina de girasol con bajo contenido proteico a harina de girasol con alto y muy alto contenido proteico, creando así una nueva fuente regional de proteína vegetal para el sector de la alimentación animal y reduciendo la dependencia de la harina importada.

A medida que aumentan los cultivos de girasol en Francia, la región que rodea la planta se convierte en un importante proveedor, y esta inversión proporcionará a los agricultores locales una salida fiable para sus semillas y mejorará la colaboración con numerosas cooperativas.

“Esta inversión estratégica refuerza nuestra capacidad para conectar a los agricultores franceses con la creciente demanda de harina de proteínas de alto valor. Al modernizar nuestra capacidad de procesamiento en Saint-Nazaire, creamos más oportunidades para los agricultores locales y contribuimos a que Francia siga siendo competitiva en los mercados mundiales de piensos, que evolucionan rápidamente”, declaró Alexis Cazin, presidente del grupo de Agricultura y Comercio de Cargill en EMEA.

Esta inversión también representa un importante avance en la mejora de la resiliencia energética de la planta. Mediante el uso de cáscaras de girasol procesadas para generar energía in situ a través de una nueva caldera de biomasa, Cargill prevé reducir su consumo de gas natural en más de 100 GWh anuales y disminuir las emisiones de CO₂ en aproximadamente 20 000 toneladas métricas al año, según estimaciones de ingeniería independientes. De acuerdo con las estimaciones actuales, esto equivaldría a retirar de la circulación unos 15 mil coches y representaría cerca del 90% de las emisiones de CO₂ de la planta.

Además, el excedente de cáscaras de girasol se transformará en pellets de biomasa agrícola que se suministrarán a clientes externos, incluidas las redes de calefacción urbana. Se espera que estos pellets contribuyan a cubrir las necesidades energéticas locales, al tiempo que fomentan un uso más circular de los subproductos agrícolas.

Actualmente, la planta emplea a 75 personas y se prevé que el proyecto genere siete nuevos puestos de trabajo. Se espera que la construcción comience en noviembre de 2026 y que la puesta en marcha tenga lugar en marzo de 2029. Durante este periodo, se prevé que el proyecto cuente con la participación de contratistas y proveedores locales, contribuyendo así a la actividad económica de la región. El proyecto cuenta con el apoyo de ADEME y la iniciativa Francia 2030.

Esta inversión también refleja el compromiso más amplio de Cargill con Francia, que incluye aproximadamente 25 millones de euros invertidos en Baupte, 50 mde en Saint-Cyr en Val, cerca de Orléans, y 61 millones de euros en total para la transformación progresiva de su planta de Haubourdin.

 

 

Hoy también publicamos las siguientes notas y más...

Alicorp presenta sus resultados financieros del primer trimestre 2026

TNA ayuda a los fabricantes de alimentos a hacer más con menos en Interpack 2026


Noticias