Comunicado. La FDA publicó datos de un muestreo realizado en 2025 para analizar miel nacional e importada en busca de adulteración con fines económicos, término que la agencia estadounidense utiliza para referirse al fraude alimentario, el cual ocurre, por ejemplo, cuando un ingrediente o parte valiosa de un alimento se omite, se elimina o se sustituye intencionalmente, o cuando se agrega una sustancia a un alimento para que parezca mejor o de mayor valor.
La FDA realiza muestreos de diversos alimentos para salvaguardar la integridad del suministro de alimentos y proteger a los consumidores contra el fraude alimentario. Este muestreo se diseñó para identificar productos que contenían edulcorantes añadidos no declarados, más económicos que la miel, como los jarabes de caña de azúcar y maíz. La FDA analizó muestras de miel mediante un método de análisis de la relación de isótopos estables de carbono, que mide los isótopos de carbono tanto en la miel en general como en su contenido proteico. Si los niveles de isótopos de carbono de una muestra no coincidían con los esperados para la miel auténtica, los expertos de la FDA revisaron los resultados con mayor detenimiento. Consideraron factores como las variaciones naturales en la composición de la miel y el margen de error de la prueba para determinar si la miel estaba adulterada. Esta asignación se suma a las anteriores realizadas en 2021-22 y 2022-23, con el fin de continuar supervisando el cumplimiento de la normativa por parte del sector.
La agencia también trabaja activamente para mejorar sus estrategias de muestreo y desarrollar nuevos métodos y técnicas analíticas que optimicen la detección de edulcorantes no declarados, reforzando así la protección de los consumidores estadounidenses. Además, la FDA mantiene una colaboración activa con agencias reguladoras tanto estadounidenses como internacionales para combatir el fraude alimentario en diversos productos, incluida la miel.
Como parte de la tarea realizada en 2025, la agencia analizó 102 muestras de miel, incluyendo 54 muestras nacionales y 48 importadas. De las 102 muestras analizadas, la tasa de incumplimiento fue de aproximadamente el 4% tanto para productos nacionales (2 de 54) como para productos importados (2 de 48). En la tarea de 2022-2023, la agencia recolectó y analizó 107 muestras de miel importada y encontró que el 3% de ellas incumplían la normativa. En 2021-2022, la agencia recolectó y analizó 144 muestras de miel importada y encontró que el 10% de ellas incumplían la normativa. Para las muestras importadas que incumplían la normativa, la FDA suspendió la entrada de los productos y futuros envíos a Estados Unidos mediante la inclusión de las empresas y los productos en alertas de importación. Para las muestras nacionales que incumplían la normativa, la FDA está colaborando con las empresas en retiros del mercado y otras medidas correctivas.
Si bien la mayoría de los productos de miel analizados cumplían con la normativa, estos hallazgos ponen de manifiesto la continua vulnerabilidad de la miel al fraude alimentario y refuerzan la importancia de que la FDA continúe realizando muestreos para garantizar la integridad del suministro de alimentos y proteger los intereses de los consumidores. En adelante, la FDA mantendrá la vigilancia de la miel para detectar el fraude alimentario mediante sus programas de muestreo basados en el riesgo y tomará las medidas pertinentes si se detectan productos que infrinjan la normativa.
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