Comunicado. Döhler dio a conocer que los colores de origen natural son vitales en la innovación de alimentos y bebidas, ya que los consumidores buscan productos que transmitan autenticidad, transparencia y confianza. Los tonos suaves y discretos cobran protagonismo, reflejando un deseo de calma visual y equilibrio en contraste con un entorno cotidiano sobreestimulante. En este contexto, los tonos blancos y blanquecinos emergen como potentes elementos de diseño que transmiten pureza, calidad y un posicionamiento premium moderno.
El Color del Año 2026 de Pantone, Cloud Dancer, encapsula este movimiento más amplio. En lugar de ser una tendencia aislada, este suave tono blanco refleja una transición más amplia hacia una estética de colores naturales que transmite seguridad, atemporalidad y elegancia natural.
Cloud Dancer (Pantone 11-4201) es un blanco refinado y delicado que se alinea estrechamente con la creciente preferencia por paletas de colores naturales y minimalistas. El blanco se ha asociado desde hace tiempo con la simplicidad y la autenticidad, inspirándose en referencias visuales como la nieve, las nubes, el mármol y la niebla. En el mercado actual, estas asociaciones tienen una gran acogida entre los consumidores que valoran los conceptos de etiqueta limpia, la menor complejidad visual y las referencias de producto creíbles.
Para los fabricantes de alimentos y bebidas, esto representa una oportunidad para repensar cómo se utilizan los colores naturales para comunicar el valor del producto. Los blancos suaves proporcionan una base neutra pero sofisticada que armoniza fácilmente con otros colores, sabores y mensajes funcionales, sin abrumar al consumidor.
El atractivo de los tonos blancos naturales se extiende a diversas categorías, desde la confitería y la panadería hasta las bebidas. En el diseño de productos, estos tonos refuerzan el posicionamiento en torno a la calidad, la sobriedad y la modernidad, a la vez que permiten a las marcas destacar beneficios sensoriales o funcionales de forma clara y contundente. En lugar de ser decorativos, los colores blancos naturales se convierten en parte de la historia del producto, reforzando las expectativas en torno a la integridad de los ingredientes, la transparencia del procesamiento y un atractivo premium.
Para convertir las tendencias de color en productos exitosos, se requieren soluciones listas para su aplicación que cumplan con las exigencias técnicas y normativas. La cartera de soluciones de blanco natural de Döhler ayuda a los fabricantes a convertir la estética del blanco suave, como Cloud Dancer, en conceptos escalables y listos para el mercado.
White Diamond es una alternativa brillante y natural al dióxido de titanio para aplicaciones alimentarias. Blanquea eficazmente una amplia gama de productos de confitería, como caramelos duros y recubrimientos para sartenes, a la vez que aporta calcio biodisponible. Esto permite a los fabricantes lograr una apariencia blanca limpia y de primera calidad, ajustándose a los requisitos regulatorios en constante evolución y a las expectativas de los consumidores en cuanto a los ingredientes.
En aplicaciones de bebidas, las emulsiones Cloud Emulsions premium de Döhler crean una turbidez controlada y una apariencia natural y atractiva en productos que, de otro modo, serían incoloros o de color claro. Estas emulsiones naturales ofrecen una alta estabilidad en todas las aplicaciones y proporcionan una turbidez intensa incluso con dosis bajas. También se pueden combinar con otros tonos para crear tonos de turbidez personalizados que reflejan las tendencias de diseño actuales.
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