Comunicado. Se prevé que el mercado mundial de equipos de liofilización de alimentos crezca de 1,160 mdd en 2025 a 1,570 mdd en 2030, registrando una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 6.2% durante el periodo de previsión (2026-2030), según un nuevo estudio de Wissen Research.
La creciente preferencia de los consumidores por alimentos con etiquetas limpias, mínimamente procesados y de larga vida útil está impulsando significativamente la demanda de equipos de liofilización de alimentos. La conservación de nutrientes y la calidad de los alimentos son cada vez más importantes para los consumidores, lo que ha llevado a los fabricantes de alimentos a invertir en tecnología de liofilización.
Mayur Jain, experto en investigación de Wissen Research, explicó que la liofilización garantiza que entre 90 y 95% de los nutrientes, el sabor, la textura y el aroma de los alimentos se conserven, a diferencia de los procesos de secado convencionales. Los fabricantes de alimentos recurren cada vez más a liofilizadores sofisticados para procesar frutas y verduras, productos lácteos, carne, mariscos, café y alimentos listos para consumir, con el fin de satisfacer la creciente demanda de alimentos de conveniencia de alta calidad. Además, el auge de la entrega a domicilio de alimentos y el uso urgente de estos productos están impulsando rápidamente las inversiones en equipos de liofilización.
Los avances en automatización, monitorización de procesos y tecnologías de liofilización de bajo consumo energético están transformando el mercado de equipos de liofilización de alimentos. Los fabricantes están adoptando cada vez más sistemas de liofilización inteligentes equipados con sensores con tecnología IoT, sistemas de carga automatizados y controles de temperatura y presión en tiempo real para mejorar la precisión del secado, reducir el tiempo de procesamiento y minimizar la pérdida de producto.
Innovaciones como la liofilización continua, la optimización del vacío y los sistemas de refrigeración avanzados contribuyen a mejorar la eficiencia energética, lo cual es fundamental, ya que la liofilización puede consumir entre 30 y 40% más de energía que los métodos de secado convencionales. Además, las mejoras en la congelación en estanterías, el procesamiento aséptico y las tecnologías de secado híbridas permiten una mejor conservación de los nutrientes, el sabor, la textura y la estabilidad del producto en diversas aplicaciones, como frutas, lácteos, café, carne y alimentos listos para el consumo.
La creciente demanda de alimentos deshidratados de primera calidad y las normas de seguridad alimentaria más estrictas están acelerando aún más la innovación tecnológica en el mercado.
